Henry Darger y su locura creativa

Que el mejor arte nace de las más perturbadas mentes es algo que prácticamente podríamos asegurar. Artistas como Dalí o Van Gogh nos han demostrado que sólo cuando una mente creativa logra romper la barrera de la cordura es capaz de crear algo realmente nuevo y chocante.
Pues bien, aquí tenemos un caso paradigmático: Henry Darger, un hombre que dedicó toda su vida a una novela de más de 15.000 páginas y unas exuberantes pinturas que jamás mostró a nadie. Darger, enfermo mental desde la infancia e innegable sociópata, se pasó la vida en su habitación alquilada creando su particular historia. “The Story of the Vivian Girls, in what is Known as the Realms of the Unreal, of the Glandeco-Angelinian War Storm, Caused by the Child Slave Rebellion” es el enrevesado título de su extraña novela. En ella se inventó un mundo paralelo en que los adultos esclavizaban a los niños y siete pequeñas heroínas se dedicaban a salvarlos, en una cruenta guerra. Seres fantásticos, guerras místicas y épicos héroes son los ingredientes de esta historia, que a priori no parece divergir demasiado de las de Tolkien u otros autores fantásticos.
Pero la diferencia es clara: Henry Darger poseía una mente distinta. Muchos dirían enferma, y seguramente fuera así, pero si no fuese por ello seguramente su obra no sería tan especial. Porque es la obra de un loco, una obra que refleja una mente perturbada, la de un huérfano que creció en un psiquiátrico infantil, que seguramente sufrió algún tipo de abusos, y que jamás se integró en la sociedad. La mente de un hombre que vivió solo, que hablaba con el hombre del tiempo (conversaciones que plasmó en “The Weather Reports”) y que guardaba celosamente su obra en su habitación de alquiler. Eso es lo que lo hace especial, diferente. Fue un “freak” en vida y un mito a su muerte, como la mayor parte de grandes creadores.
A la vista está que las mentes perturbadas también pueden llegar a ser grandes genios. Dalí plasmaba en sus cuadros sus fantasías sexuales con Gala mediante su característica simbología (falos, hormigas, leones, conchas de mar…) El arte es puramente subjetivo y excéntrico. Es contradictorio pero posible: se puede llegar a representar algo bello pero con un mensaje perverso y malicioso. Cuando el mensaje no nos gusta, difícilmente apreciamos la estética de la obra.
Estoy de acuerdo en que las mentes más complejas, las que han sufrido algún hecho traumático o las ue han tenido una dificultad muy grande en la vida son las que tienen más capacidad para llevar a cabo obras ingeniosas. Es algo que da mucho que pensar. Mucho tenían una vida interior tormentosa, como Pollock, por lo que reflejan una inestabilidad emocional o un mundo interior complejo y contradictorio. Encuentro la explicación a este “fenómeno” en que los artistas encuentran en la creación de la obra una forma de desahogar estos sentimientos que les torturan, estos recuerdos traumáticos o esta pérdida del propio sentido de sus vidas. Cuanto más intenso es este sentimiento, más aumenta la genialidad de la obra. Cuando vi el vídeo de Darger pensé lo mismo que el creador de este blog. Realmente, aunque fuera un hombre pobre y sin ningún tipo de reputación, lo que realizó era arte, y nuevamente era un hombre, según dicen, con verdaderos traumas infantiles y sin ningún contacto con la sociedad, por lo que tuvo que acabar inventándose su propio mundo (que no dudo en que fuera fruto de sus vivencias en el pasado).