Silver Apples: Psicodelia primitiva en estado puro
Os propongo un viaje en el tiempo. Luces calidoscópicas, embriagadores aromas, música envolvente y mucha, mucha confusión. Hablo de los años 60 y de su explosión creativa, una época cuya influencia ha marcado las bases de gran parte del panorama musical actual.
Y allí, en ese entramado temporal de ruptura con todo vivieron y crearon dos tipos de Nueva York, un dúo con ideas estrafalarias y una mente compleja y retorcida como pocas, que lograron crear uno de los grupos más extraños y desconcertantes de la historia. Son los Silver Apples, unos de los muchos padres de la psicodelia, que con tan sólo percusión, voz y un primitivo sintetizador lograron crear temas de una profundidad y belleza impresionantes, de ésos que, al oírlos, parecen materializarse en el aire (como toda buena psicodelia). Así introdujeron su concierto en San Francisco del 68:
“You are about to have probably the most unusual musical experience of your life. The music will enter areas of your mind never before opened until now. At times it may be hard to understand, but if you let the music penetrate you’ll dig it…”
Simeon y Danny Taylor fueron los dos fundadores de esta experiencia musical, el primero con un sintetizador hecho por él mismo (al que llamó en una orgía de narcisismo “The Simeon”), y el otro tocando la batería y poniendo la voz. El grupo original estuvo activo entre 1967 y 1969, aunque en la actualidad Simeon continúa con su sintetizador homónimo tocando de vez en cuando. Por lo que a Danny respecta, estuvo desaparecido durante muchos años, pero Simeon logró encontrarlo a finales de los noventa para volver a empezar. Pero nada fue lo mismo, ya que un grave accidente de coche dejó a Simeon apartado de la música hasta el 2004, y tan sólo un año después Danny murió. Aun así, Simeon demostró su pasión por Silver Apples, haciendo una exitosa gira en solitario, y demostrando que los grandes músicos nunca mueren.
Aquí dejo su tema más conocido (o menos olvidado) “Oscillations” del primer disco, con un vídeo desconcertante que, francamente, no se de donde sale.